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jueves, 25 de agosto de 2016

El Éxito


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Normalmente el ser humano tiende a ver el éxito en los demás y compararlo con el éxito propio, este ejercicio puede resultar frustrante cuando se advierte que los otros están llenos de logros que no se ven en el propio acontecer, así, es fácil caer en pensamientos tales como: “Mi hermano es exitoso porque tiene un trabajo que Yo no tengo”, “Mi amigo consiguió la pareja que Yo hubiese querido” o simplemente, “Ese hombre tiene tanto dinero y debe ser muy feliz” etc.….. y un largo etcétera.
Este análisis puede ser común a la mayoría de las personas que se lo plantean, pero carece de lo más obvio y que es “La perspectiva”, porque quizás muchos de los supuestos “exitosos” pueden tener la misma percepción respecto de sus carencias y considerar exitoso a quien no se siente así. Entonces podemos aventurarnos a decir que: “El Éxito tiene que ver, en cómo te ven los otros, más que por una mirada interna y nos hace falta la perspectiva del observador “
Para dar una pista de solución a este dilema, podemos ayudarnos de la siguiente manera:
1.-Rescatar cada pequeño éxito que tengamos….. en cualquier área. (Aunque sean éxitos que no lo parezcan, como por ej…Soy bueno (a) jardineando, sacando puzles, cocinando, analizando películas, hablando idiomas, etc.)
2.-Luego extrapolar esos éxitos a toda nuestra experiencia vital y darle una utilidad.
3.-Sentir cada pequeño éxito como algo único y propio y desde allí volver al ejercicio del principio.
La pregunta ahora es: esa persona será tan buena como Yo en esta actividad? O en estas actividades?
Quizás la respuesta no la sepamos nunca, pero ya hemos logrado construir una mirada interna respecto de los logros, capacidades y aptitudes que tenemos, lo cual nos lleva indefectiblemente a posicionarnos desde esa perspectiva inicial y nos daremos cuenta de que, sí podemos estar en la mente de los demás como personas exitosas.

 Germán Astudillo Del Villar

 

martes, 5 de mayo de 2015

La Empatía



Es algo más que simpatía, es una identificación intelectual, psíquica, emocional y afectiva de una persona con otra.



Simpatía es una inclinación afectiva entre las personas. Ser simpático es una forma de comportamiento de los seres humanos que les hacen atractivos para los demás. Empatía es algo más, es una identificación intelectual, psíquica, emocional y afectiva de una persona con otra. Dos personas pueden caerse simpáticas y no tener empatía. Un individuo puede ser simpático en sí mismo y todos le reconocen así. No hay personas "empáticas" sino relaciones donde la empatía es primordial. La empatía conlleva compartir sentimientos, formas de ser, conductas y vivencias con terceros.

Aunque el fenómeno de la empatía requiere al menos a dos personas, podemos suponer que algunos son reconocidos más como "empáticos" que el común, es decir que tienen la peculiaridad de que muchos mantienen con ellos una relación de empatía.

Cuando se pregunta sobre el perfil de estas personas "empáticas" se tiende a señalar que tienen la cualidad de entrar en contacto con los demás y de comprender rápida y acertadamente los problemas y necesidades de quien los tenga. Son individuos solidarios que escuchan atentamente aunque hablen frecuentemente y sean extrovertidos.

También, cuando están en grupo captan con relativa facilidad si otras personas quieren expresarse y le dan la oportunidad llamando la atención sobre ellas. Están pendientes de detalles para destacar las virtudes de quienes le acompañen.

Cuando se establece una relación amorosa partiendo de la empatía previa que sienten los involucrados esta conexión tenderá a fortalecerse y ser duradera.

Una pareja puede enamorarse y ser feliz sin que concurra empatía entre ellos. Nacerá seguramente atracción inicial, luego deseo, pasión, racionalización, intereses y amor. Igualmente, existen enamoramientos que tienen algo más. El y ella manifiestan que se "leen el pensamiento" que basta con verse para entenderse. Que coinciden en aficiones, apreciaciones y criterios. Esto, además de todo lo que contiene el amor, posee la empatía.

Más claro se observa en las relaciones amistosas donde el mejor amigo o amiga es con quien se tiene empatía. Se pueden conocer a muchos compañeros de estudios o de actividades, pero solamente uno o muy pocos serán los amigos "del alma". En este caso no hay enamoramiento. Pero si conexión entre los sentimientos, la razón, gustos e intereses.

En talleres de inteligencia emocional, algunos autores indican que se puede aprender empatía asumiendo conductas y comportamientos de los "empáticos". Es posible, pero pensamos que como en el amor la empatía se da cuando dos la descubren al natural.